B'resheet (Génesis) Capítulo 15 (Continuado)

B'resheet 15:12 A la caída del sol cayó sobre Abram un profundo sopor, y el temor de una gran oscuridad cayó sobre él.

Un profundo sueño. La palabra hebrea tardemah (tar-day-maw'); un letargo o (por implicación) trance: (Biblesoft's New Exhaustive Strong's Numbers and Concordance with Expanded Greek-Hebrew Dictionary. Copyright (c) 1994, Biblesoft and International Bible Translators, Inc.)

Di-s hizo que cayese sobre Abram un profundo sueño. Es posible que esto parezca extraño, porque NORMALMENTE Abram debiera de haber estado despierto para participar en el pacto. Sin embargo, el contrato no dependía de nada que Abram necesitase hacer. El que era totalmente responsable de los términos del contrato era Di-s.

Esto es además simbólico. El profundo sueño que siente Abram representa que nosotros estamos muertos al pecado. De la misma manera que Abram no pudo despertarse a sí mismo y participar en los términos del pacto, nosotros nos hallamos impotentes en nuestra condición de pecado y somos incapaces de hacer nada para salvarnos a nosotros mismos.

El terror y una gran oscuridad. Esto simboliza lo espantoso que es el pecado que cada uno de nosotros llevamos hasta que le pedimos al Señ-r que nos perdone nuestro pecado y aceptamos la sangre que derramó Yeshua como el pago eterno por nuestros pecados.

B'resheet 15:13-16 Entonces el SEÑ-R le dijo: --Ten por cierto que tu descendencia habitará en tierra ajena, será esclava allí y será oprimida cuatrocientos años. Pero también a la nación a la cual servirán juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza. Tú, en tanto, te reunirás en paz con tus padres y serás sepultado en buena vejez. Y tus descendientes volverán acá en la cuarta generación, porque hasta entonces no habrá llegado a su colmo la maldad del amorreo.

Esta es una profecía que ya se ha cumplido. El pueblo de Israel estuvo en Egipto durante más de 400 años.

Sh'mot (Exodo) 12:40-41 El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue de cuatrocientos treinta años. El mismo día en que se cumplían los cuatrocientos treinta años, todas las huestes del SEÑ-R salieron de la tierra de Egipto.

B'resheet 15:17 Cuando se puso el sol y todo estaba oscuro, apareció un horno humeante y una antorcha de fuego que pasaba por entre los animales divididos.

La quinceava letra que corresponde a este capítulo es la Samech, la divina presencia y apoyo, que representa el Lugar Santísimo en el Templo.

El Ruach HaKodesh caminó entre las mitades, lo cual es apropiado con respecto a la letra 15 del alfabeto hebreo, puesto que el Ruach HaKodesh es divino y además también habitaba en el Lugar Santísimo del Templo. Di-s era el que cumpliría la promesa fueran cuales fueran las acciones de Abrams, pero Abram no caminó entre las mitades.

Lo mismo sucede con nosotros, que somos impotentes para expiar nuestros propios pecados eternamente. Ningún mitzvah, por muy grande que sea, puede hacerlo por nosotros. HaShem sabía que ese sería el caso, de modo que trazó un plan para salvarnos y nosotros aceptamos Su plan, de la misma maneras que lo hizo Abram por FE. Lo único que tenía que hacer Abram era creen en Di-s y confiar en Su palabra de que él tendría un heredero que heredaría y que habría de "cruzar para entrar" en la Tierra Prometida. También nosotros debemos de confiar en Su palabra de que un día habremos de heredar y "entrar" en la Tierra Prometida celestial. Esto es algo que hacemos aceptando a Yeshua como nuestro Mashiach y Su muerte en la estaca de la ejecución como expiación por nuestros pecados.

Por medio de las implicaciones de este pacto, cuando tenemos fe en Yeshua se nos promete que el Espíritu vivirá en nuestros templos de manera permanente.

Romans 4:13 La promesa de que sería heredero del mundo, fue dada a Abraham o a su descendencia no por la Ley sino por la justicia de la fe.

Gálatas 3:13-14 Pero el Mesías (Cristo) nos redimió de la maldición de la Ley, haciéndose maldición por nosotros (pues está escrito: "Maldito todo el que es colgado en un madero"), para que en Yeshua (Jesús) la bendición de Abraham alcanzara a los gentiles, a fin de que por la fe recibiéramos la promesa del Espíritu.

B'resheet 15:18-20 Aquel día hizo el SEÑ-R un pacto con Abram, diciendo: --A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el Éufrates: la tierra de los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, los heteos, los ferezeos, los refaítas.

Aquí tenemos la frontera a la que me he referido con anterioridad. Fíjese el lector en que va todo el camino hasta el río Eufrates. Toda la región que le había sido prometida a Abram probablemente no estará bajo control israelí hasta que regrese el Mesías y establezca su trono.