B'resheet (Génesis) Capítulo 23 (Continuado)

B'resheet 23:12-15 Entonces Abraham se inclinó delante del pueblo de la tierra y respondió a Efrón en presencia del pueblo del lugar, diciendo: --Antes, si te place, te ruego que me oigas. Yo pagaré el precio de la heredad; acéptalo y sepultaré en ella a mi muerta. Respondió Efrón a Abraham: --Señor mío, escúchame: la tierra vale cuatrocientos siclos de plata, pero ¿qué es esto entre tú y yo? Entierra, pues, a tu muerta.

Avraham quería pagar el precio por su muerta.

Yeshua pagó también el precio por su muerte, por medio de Judas, solo que en contraste acabó yendo a parar a manos de extraños.

Es interesante que, en su gran mayoría, Israel como nación, rechazase a Yeshua y a Su mensaje, de modo que su mensaje fue a otras naciones y a extranjeros.

Mat. 27:6-10 No está permitido echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque es precio de sangre. Y, después de consultar, compraron con ellas el campo del alfarero, para sepultura de los extranjeros. Por lo cual aquel campo se llama hasta el día de hoy: "campo de sangre". Así se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: "Tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, según precio puesto por los hijos de Israel, y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señ-r.

B'resheet 23:16 Entonces Avraham aceptó la oferta de Efrón y, en presencia de los hijos de Het, pesó a Efrón el dinero que este le había pedido, cuatrocientos siclos de plata de Buena ley entre mercaderes.

B'resheet 23:17-20 Así, pues, la heredad de Efrón que estaba en Macpela, al oriente de Mamre, la heredad, con la cueva que había en ella y con todos los árboles que había en la heredad y en todos sus contornos, quedó como propiedad de Abraham, en presencia de los hijos de Het y de todos los que entraban por la puerta de la ciudad. Después de esto, Avraham sepultó a Sara, su mujer, en la cueva de la heredad de Macpela, al oriente de Mamre (que es Hebrón) en la tierra de Canaán. Y la heredad, quedó en manos de Avraham como una posesión para sepultura, recibida de los hijos de Het.

A un nivel más elevado, pagó el precio por todos nosotros de modo que podamos levantarnos de Nuevo en otra tierra.

1 Cor 6:19-20 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Ruach HaKodesh (el Espíritu Santo), el cual está en vosotros, el cual habéis recibido de Di-s, y que no sois vuestros?, pues habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Di-s en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Di-s.