B'resheet (Génesis) Capítulo 24 (Continuado)

B'resheet 24:34-49 Y el hombre dijo: --Soy criado de Abraham. El SEÑ-R ha bendecido mucho a mi amo, y él se ha engrandecido; le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos. Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez un hijo a mi señor, quien le ha dado a él todo cuanto tiene. Mi amo me hizo jurar, diciendo: "No tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, en cuya tierra habito, sino que irás a la casa de mi padre, a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo". Yo dije: "Quizá la mujer no quiera seguirme". Entonces él me respondió: "El Señ-r, en cuya presencia he andado, enviará contigo su ángel y prosperará tu camino; y tomarás para mi hijo mujer de mi familia y de la casa de mi padre. Entonces quedarás libre de mi juramento, cuando hayas llegado a mi familia: si no te la dan, quedarás libre de mi juramento". "Llegué, pues, hoy a la fuente y dije: "Señ-r, Di-s de mi señor Abraham, si tú has de prosperar ahora el camino por el cual ando, permite que, mientras estoy junto a la fuente de agua, la muchacha que salga a buscar agua y a quien yo diga: Dame de beber, te ruego, un poco de agua de tu cántaro, y ella me responda: Bebe tú, y también para tus camellos sacaré agua, sea esta la mujer que destinó el Señ-r para el hijo de mi señor". Antes que acabara de hablar en mi corazón, vi a Rebeca que salía con su cántaro sobre el hombro; descendió a la fuente, y sacó agua. Entonces le dije: "Te ruego que me des de beber". Ella, al punto, bajó su cántaro del hombro y dijo: "Bebe, y también a tus camellos daré de beber". Yo bebí, y dio también de beber a mis camellos. Entonces le pregunté: "¿De quién eres hija?" Ella respondió: "Soy hija de Betuel hijo de Nacor, el hijo que le dio Milca". Le puse, pues, un pendiente en la nariz, y brazaletes en los brazos. Luego me incliné, adoré al Señ-r y bendije a Adonai, Di-s de mi señor Abraham, que me había guiado por un camino recto para tomar la hija del hermano de mi señor para su hijo. Ahora, pues, si estáis dispuestos a hacer misericordia y ser leales con mi señor, declarádmelo; y si no, declarádmelo también, y así sabré qué debo hacer.

El sirviente les relata el propósito de esta visita.

B'resheet 24:50-59 Entonces Labán y Betuel respondieron diciendo: --Del SEÑ-R ha salido esto; no podemos hablarte ni mal ni bien. Ahí está Rebeca, delante de ti: tómala y vete, y sea la mujer del hijo de tu señor, como lo ha dicho el Señ-r. Cuando el criado de Abraham oyó estas palabras, se inclinó a tierra ante Jehová. Después sacó el criado alhajas de plata, alhajas de oro y vestidos, y lo dio a Rebeca; también dio cosas preciosas a su hermano y a su madre. Luego comieron y bebieron, él y los hombres que venían con él, y pasaron allí la noche. Por la mañana, al levantarse, el criado dijo: --Enviadme a mi señor. Pero el hermano y la madre de Rebeca respondieron: --Espere la muchacha con nosotros al menos diez días, y después irá. El les dijo: --No me detengáis, ya que Jehová ha prosperado mi camino; despachadme para que regrese donde está mi señor. Ellos le respondieron entonces: --Llamemos a la muchacha y preguntémosle. Llamaron, pues, a Rebeca y le preguntaron: --¿Irás tú con este hombre? Ella respondió: Sí, iré. Entonces dejaron ir a su hermana Rebeca, a su nodriza y también al criado de Abraham y a sus hombres.

Imagínese el lector lo rápidamente que cambió la vida de Rivkah. Ella acordó marcharse de su hogar de inmediato y no demorarse unos cuantos días. Ella dejó su patria para no regresar jamás, lo cual me recuerda el futuro, cuando seremos llevados en el rapto, como la esposa de Yeshua, para estar con él en el cielo para siempre. También nosotros seremos cambiados para siempre.

1 Corintios 15:51-52 Os digo un misterio: No todos moriremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta, porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles y nosotros seremos transformados.

1 Tesalonicenses 4:17-18 Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señ-r en el aire, y así estaremos siempre con el Señ-r. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

B'resheet 24:60 Y bendijeron a Rebeca, diciendo: "Hermana nuestra, sé madre de millares de millares y conquisten tus descendientes la puerta de sus enemigos".

Nuestro deseo es que la futura esposa de Yeshua se convierta también en miles de miles.

Apocalipsis 5:8-14 Cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Todos tenían arpas y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos. Y cantaban un cántico nuevo diciendo: "Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Di-s, de todo linaje, lengua, pueblo y nación; nos has hecho para nuestro Di-s un reino y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra". Miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, de los seres vivientes y de los ancianos. Su número era millones de millones, y decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza". A todo lo creado que está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que hay en ellos, oí decir: "Al que está sentado en el trono y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Los cuatro seres vivientes decían: "¡Amén!" Y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.

B'resheet 24:61 Rebeca y sus doncellas se levantaron, montaron en los camellos y siguieron al hombre. Así, pues, el criado tomó a Rebeca y se fue.

Esto nos habla acerca del futuro y la futura esposa, que somos nosotros, que regresará siguiendo a Yeshua sobre los caballos:

Apo. 19:11-16 Entonces vi el cielo abierto, y había un caballo blanco. El que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, en su cabeza tenía muchas diademas y tenía escrito un nombre que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre y su nombre es: La Palabra de Di-s. Los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, lo seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro. Él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. En su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑ-R DE SEÑORES".

B'resheet 24:62-64 Mientras tanto, Yitz'chak había vuelto del pozo del "Viviente-que-me-ve", pues habitaba en el Neguev. Había salido Isaac a meditar al campo, a la hora de la tarde, y alzando sus ojos vio los camellos que venían. Rebeca también alzó sus ojos, vio a Isaac y descendió del camello.

Una mujer prometida en matrimonio permanecía con el rostro cubierto por un velo hasta que se casaba.

B'resheet 24:66-67 El criado le contó a Yitz'chak todo lo que había hecho. Luego Yitz'chak la trajo a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca por mujer y la amó. Así se consoló Isaac de la muerte de su madre.

Es interesante que Yitz'chak, después de que el Padre lo hubiese escogido como sacrificio, se levante de nuevo para recibir a su esposa. ¿De quién nos ofrece esto una imagen?

Mire usted, levante los ojos en el campo, al igual que lo hizo Rivkah, y vea a su futuro esposo y Señ-r, Yeshua HaMashiach:

Juan 4:21-26 Yeshua le dijo: --Mujer, créeme que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque también el Padre tales adoradores busca que lo adoren. Di-s es Espíritu, y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que lo adoren. Le dijo la mujer: --Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. Yeshua le dijo: --Yo soy, el que habla contigo.

Juan 4:35-42 ¿No decís vosotros: "Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega"? Yo os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. Y el que siega recibe salario y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra se goce juntamente con el que siega. En esto es verdadero el dicho: "Uno es el que siembra y otro es el que siega". Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron y vosotros habéis entrado en sus labores. Muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: "Me dijo todo lo que he hecho". Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedara con ellos, y se quedó allí dos días. Muchos más creyeron por la palabra de él, y decían a la mujer: --Ya no creemos solamente por lo que has dicho, pues nosotros mismos hemos oído y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el Mesías.