B'resheet (Génesis) Capítulo 25 (Continuado)

B'resheet 25:31-34 Ya'akov respondió: --Véndeme en este día tu primogenitura. Entonces dijo Esav: --Me estoy muriendo, ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? Dijo Ya'akov: --Júramelo en este día. Él se lo juró, y vendió a Ya'akov su primogenitura. Entonces Ya'akov dio a Esav pan y del guisado de las lentejas; él comió y bebió, se levantó y se fue. Así menospreció Esav la primogenitura.

La primogenitura era una doble porción de la herencia que se le daba al primer hijo que nacía.

D'varim (Deuteronomio) 21:16-17 en el día que haga heredar a sus hijos lo que tenga, no podrá dar el derecho de primogenitura al hijo de la mujer que ama con preferencia al hijo de la mujer que no ama, que es el primogénito. Al hijo de la que no ama reconocerá como primogénito, para darle el doble de lo que corresponda a cada uno de los demás, porque él es el principio de su vigor, y suyo es el derecho de la primogenitura.

Además el primogénito tenía derecho a ser el jefe y sacerdote de la familia.

Hebreos 12:14-17 Seguid la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señ-r. Mirad bien, para que ninguno deje de alcanzar la gracia de Di-s, y para que no brote ninguna raíz de amargura que os perturbe y contamine a muchos. Que no haya ningún fornicario o profano, como Esav, que por una sola comida vendió su primogenitura. Ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no tuvo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

Esav tenía una responsabilidad como hijo primogénito, pero la despreció y al hacerlo le dio la espalda al Todopoderoso, que había escogido a Ya'akov para recibir la mejor bendición. ¿Por qué?

No tenía nada que ver con lo que hiciese Esav ni con lo que hiciese Ya'akov. ¡HaShem tendrá misericordia de quien tendrá misericordia!

Israel es el primogénito de Di-s.

Exodo 4:22-23 Entonces dirás al faraón: El SEÑ-R ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito.

A Israel se le dio como nación la responsabilidad de la Ley y la adopción como hijos del Altísimo, a pesar de lo cual, ellos "como nación" se perdieron la mejor bendición y la más grande porción de la bendición y la responsabilidad fue posteriormente transmitida a todas las naciones, a pesar de lo cual y "como nación", ninguna nación ha venido totalmente a Yeshua como su Mesías.

Pablo, un hebreo, se duele profundamente junto con el Ruach HaKodesh. Pablo hubiera preferido haber sido acusado y separado del Mesías por amor a algunos de sus hermanos, que no estuvieron dispuestos a venir a su verdadero y único Mesías. En otras palabras, estaba dispuesto a separarse de nuestro Mesías si tan solo sus hermanos venían y amaban a Yeshua como el Hijo unigénito de Di-s. Eso nos da una idea de cuánto los amaba y de cuánto les ama el Ruach HaKodesh además de cuánto les ama el Hijo. El se separa del Padre, de la gloria del cielo, para morir y resucitar de nuevo por amor a aquellos que confían en la palabra del Padre.

Romanos 9:1-5 Verdad digo en el Mesías (Cristo), no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo, que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón, porque deseara yo mismo ser anatema, separado del Mesías, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la Ley, el culto y las promesas. A ellos también pertenecen los patriarcas, de los cuales, según la carne, vino el Mesías, el cual es Di-s sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.

La gran bendición sería primeramente para Israel y pasaría a todas las naciones. ¿Por qué?

Romanos 9:6-26 No que la palabra de Di-s haya fallado, porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos suyos, sino: "En Yitz'chak te será llamada descendencia". Esto es: no son hijos de Dios los hijos según la carne, sino que son contados como descendencia los hijos según la promesa, pues la palabra de la promesa es esta: "Por este tiempo vendré y Sara tendrá un hijo". Pero no solo esto, pues también Rebeca concibió de un solo hombre, de Isaac nuestro padre. No habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal (para que el propósito de Di-s conforme a la elección permaneciera, no por las obras sino por el que llama), Cuando Di-s le dijo a Rebeca: "El mayor servirá al menor". Como está escrito: "A Ya'akov amé, mas a Esav aborrecí". ¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Di-s? ¡De ninguna manera!, pues a Moisés dice: "Tendré misericordia del que yo tenga misericordia y me compadeceré del que yo me compadezca". Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Di-s que tiene misericordia, porque la Escritura dice al faraón: "Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra". De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. Pero me dirás: "¿Por qué, pues, inculpa? ¿Quién ha resistido a su voluntad?" Pero tú, hombre, ¿quién eres, para que alterques con Di-s? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: "Por qué me has hecho así"? ¿Acaso no tiene potestad el alfarero sobre el barro para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? ¿Y qué, si Di-s, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción? Él, para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que había preparado de antemano para gloria. A estos también ha llamado, es decir, a nosotros, no solo de los judíos, sino también de los gentiles. Como también en Oseas dice: "Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, y a la no amada, amada. Y en el lugar donde se les dijo: "Vosotros no sois pueblo mío", allí serán llamados" hijos del Di-s viviente".

Isaías 10:22 Porque aunque tu pueblo, Israel, sea como las arenas del mar, el resto de él volverá; la destrucción acordada rebosará justicia.