B'resheet (Génesis) Capítulo 41 (Continuado)

B'resheet 41:37-45 Y el negocio pareció bien á Faraón, y á sus siervos. Y dijo Faraón á sus siervos: ¿Hemos de hallar otro hombre como éste, en quien haya espíritu de Dios? Y dijo Faraón á José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú: Tú serás sobre mi casa, y por tu dicho se gobernará todo mi pueblo: solamente en el trono seré yo mayor que tú. Dijo más Faraón á José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto. Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y púsolo en la mano de José, é hízole vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello; E hízolo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: Doblad la rodilla: y púsole sobre toda la tierra de Egipto. Y dijo Faraón á José: Yo Faraón; y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto. Y llamó Faraón el nombre de José, Zaphnath-paaneah; y dióle por mujer á Asenath, hija de Potipherah, sacerdote de On. Y salió José por toda la tierra de Egipto.

Tzafnat-Pa'neach (Zaphenath-paneah). Existen un par de interpretaciones diferentes sobre este nombre, siendo la más popular: "el que revela los secretos."

Osnat (Asenath) perteneciente a Neit, que era la diosa egipcia de la guerra.

Poti-fera (Potifar) el que adora al sol.

On era otro de los nombres de Heliopolis, que era el centro de la adoración al sol en Egipto.

Yosef habría de ocupar un puesto de enorme importancia, gobernando sobre todo, menos el Faraón, lo cual apunta a Yeshua, que también habría de levantarse, como lo hizo Yosef, para gobernar en Yerushalayim sobre todo, menos el Padre, siendo la única diferencia que es algo que sucederá después de siete años de tribulación además del hambre. Poco antes de gobernar se le concede una esposa a Yosef y Yeshua también habrá de recibir una esposa justo antes de que comience a gobernar en la tierra. (Apo. 19:7)

Sin duda Yosef tenía una gran labor ante sí, enseñando a la esposa con la cual acababa de casarse acerca del Di-s verdadero y viviente y de la misma manera la esposa de Yeshua ha tenido que aprender acerca del único y verdadero Di-s.

Fíjese el lector que el Faraón afirmó que era preciso que el pueblo le rindiese pleitesía a Yosef. Cuando Yeshua regrese para gobernar, el pueblo también deberá rendirle pleitesía al Hijo. El Faraón le entrega a Yosef su propio anillo como sello y también Yeshua tendrá toda la autoridad.

Tehillim (Salmos) 2:10-12 Ahora, pues, reyes, sed prudentes; admitid amonestación, jueces de la tierra. Servid al Señ-r con temor y alegraos con temblor. Honrad al Hijo, para que no se enoje y perezcáis en el camino, pues se inflama de pronto su ira. ¡Bienaventurados todos los que en él confían!

A Yosef también le pusieron una túnica y le dieron un carro con caballos. Yeshua también habrá de recibir una túnica y un caballo blanco.

Apocalipsis 19:13-16 Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio. Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes: y él los regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.

A Yosef le pusieron una cadena de oro y en lugar de una cadena de oro a Yeshua se le dará un cinto de oro para ponerse alrededor de su cintura. La prenda y el cinto representan su realeza y sacerdocio. Este cinto estará hecho de oro puro, no sencillamente recubierto de una capa de oro como "el símbolo" que apunta al verdadero más arriba. El cinto de Yeshua es, por lo tanto, superior al del símbolo.

Isaias 11:4-5 Sino que juzgará con justicia á los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra: y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío. Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de sus riñones.

Apocalipsis 1:12-18 Y me volví á ver la voz que hablaba conmigo: y vuelto, vi siete candeleros de oro; Y en medio de los siete candeleros, uno semejante al Hijo del hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por los pechos con una cinta de oro. Y su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, como la nieve; y sus ojos como llama de fuego; Y sus pies semejantes al latón fino, ardientes como en un horno; y su voz como ruido de muchas aguas. Y tenía en su diestra siete estrellas: y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. Y fpicuando yo le vi, caí como muerto á sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último; Y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte.

Isaias 4:2-6 En aquel tiempo el renuevo de Jehová será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, á los librados de Israel. Y acontecerá que el que quedare en Sión, y el que fuere dejado en Jerusalem, será llamado santo; todos los que en Jerusalem están escritos entre los vivientes; Cuando el Señor lavare las inmundicias de las hijas de Sión, y limpiare las sangres de Jerusalem de en medio de ella, con espíritu de juicio y con espíritu de ardimiento. Y criará Jehová sobre toda la morada del monte de Sión, y sobre los lugares de sus convocaciones, nube y oscuridad de día, y de noche resplandor de fuego que eche llamas: porque sobre toda gloria habrá cobertura. Y habrá sombrajo para sombra contra el calor del día, para acogida y escondedero contra el turbión y contra el aguacero.

B'resheet 41:46-49 Y era José de edad de treinta años cuando fué presentado delante de Faraón, rey de Egipto: y salió José de delante de Faraón, y transitó por toda la tierra de Egipto. E hizo la tierra en aquellos siete años de hartura á montones. Y él juntó todo el mantenimiento de los siete años que fueron en la tierra de Egipto, y guardó mantenimiento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el mantenimiento del campo de sus alrededores. Y acopió José trigo como arena de la mar, mucho en extremo, hasta no poderse contar, porque no tenía número.

¡Menuda promoción! Pero en un momento Yosef se encuentra en la cárcel para al siguiente ser nombrado el segundo del reino, siendo solo el Faraón superior a él. Solo Di-s puede hacer que suceda una cosa así.

Vemos cómo el primer sueño se convierte en realidad.

B'resheet 41:50-52 Y nacieron á José dos hijos antes que viniese el primer año del hambre, los cuales le parió Asenath, hija de Potipherah, sacerdote de On. Y llamó José el nombre del primogénito Manasés; porque Dios (dijo) me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre. Y el nombre del segundo llamólo Ephraim; porque Dios (dijo) me hizo fértil en la tierra de mi aflicción.

M'nasheh significa "haciendo que se olvide."

Efrayim significa fruto.

B'resheet 41:53-57 Y cumpliéronse los siete años de la hartura, que hubo en la tierra de Egipto. Y comenzaron á venir los siete años del hambre, como José había dicho: y hubo hambre en todos los países, mas en toda la tierra de Egipto había pan. Y cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó á Faraón por pan. Y dijo Faraón á todos los Egipcios: Id á José, y haced lo que él os dijere. Y el hambre estaba por toda la extensión del país. Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía á los Egipcios; porque había crecido el hambre en la tierra de Egipto. Y toda la tierra venía á Egipto para comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre.

Veos aquí los ciclos de la vida.

Si alguien quería pan a fin de poder sobrevivir era preciso que acudiese a Yosef. En el futuro, si quiere usted pan de modo que pueda usted sobrevivir eternamente tendrá usted que acudir al pan de vida: Yeshua HaMashiach.

Juan 6:33-40 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Y dijéronle: Señor, danos siempre este pan. Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis. Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no le hecho fuera. Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, mas la voluntad del que me envió. Y esta es la voluntad del que me envió, del Padre: Que todo lo que me diere, no pierda de ello, sino que lo resucite en el día postrero. Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero.

Juan 6:47-51 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y son muertos. Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él comiere, no muera. Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.

Ese fue el motivo por el que El vino, pero además vino para predicar sobre el reino.

Lucas 4:43 Mas él les dijo: Que también á otras ciudades es necesario que anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto soy enviado.

En lugar de almacenar el grano, como lo hizo Yosef para cuando llegase la época del hambre en la ciudad, Yeshua almacenará un reino de personas que estarán apartadas y que serán tan numerosas como las arenas del mar, personas que vivirán en una ciudad celestial apartadas de un tiempo de tribulación y de hambre.

Apocalipsis 3:10-13 Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo, para probar á los que moran en la tierra. He aquí, yo vengo presto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalem, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y mi nombre nuevo. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias.

Isaias 26:20-21 Anda, pueblo mío, éntrate en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la ira. Porque he aquí que Jehová sale de su lugar, para visitar la maldad del morador de la tierra contra él; y la tierra descubrirá sus sangres, y no más encubrirá sus muertos.

Mateo 9:37 -38 Entonces dice á sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros á su mies.